domingo, 2 de septiembre de 2018

Caminantes sin brújula

La reflexión que aquí les traigo surge tras la observación de nuestra sociedad, de nuestras relaciones y tengo que ser sincera que en una grande parte ha influido la lectura de este libro que sostengo en la imagen El arte de amar de Erich Fromm. Para los que les interese saber un poco más de este libro o del autor les dejo el enlace por aquí.



Bueno como les decía tras observar día a día las relaciones interpersonales veo caminantes errantes en un mundo loco, por el ritmo de la vida, quienes son sacudidos por un torbellino llamado rutina del que no somos conscientes de que el tiempo se desvanece. Donde todos buscamos en ese camino ser amados,ansiando encontrar a esa persona, donde los silencios sean cómodos, donde las miradas hablen por si solas. Veo personas que caminan por la vida como niños que empiezan a dar sus primeros pasos, comenzando a gatear entre sentimientos y emociones, donde ansían ser queridos por alguien pero no saben que el mayor amor reside en nuestro ser , pues el amor reside en ti. Si no eres capaz de quererte, de estar en paz contigo mismo no podrás llegar a amar sin esa necesidad de tener porque el amor no se trata de posesión.La compañía ha de ser una cuestión de elección, si se convierte en necesidad algo falla. Nadie debe estar para rellenar huecos, por aburrimiento o miedo a la soledad.
Esa gran maltratada y odiada, de la que  tanto  hay que aprender, de esta gran incomprendida, pues es en ella donde podemos llegar a alcanzar un crecimiento personal tan grande que asusta. Da miedo estar solo con uno mismo y escuchar esos miedos, esas voces incomprendidas de nuestro ser.
Yo con el tiempo aprendí a escucharme, a disfrutar de mi soledad. Necesito mis momentos de evasión donde solo estoy yo, mis pensamientos y sentimientos, porque escucharse e identificar nuestras emociones es algo vital nos lleva a un estado de equilibrio llamado felicidad.
Aprendí con el tiempo que quien quiere estar, está. Que dar sin esperar es lo mejor porque no te limitas, vives, experimentas emociones y al final de eso se trata la vida, de experimentar y sentir.
Yo hoy amo de manera incondicional, siendo consciente de mis emociones y  de quienes quiero que me rodeen. Y tú, ¿te dejarás llevar por las emociones, te escucharás o seguirás siendo un caminante sin rumbo?





































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