domingo, 24 de junio de 2018

Pan de plátano

¡Hola chicos! Aquí les traigo esta receta que puede servir perfectamente como desayuno o merienda en uno de esos días que uno está algo goloso, pero sobre todo, para después de una master class de Ciclo Indoor como la que nos hemos pegado en Factoría Fitness, el pasado jueves, en donde pudieron probar este pan de plátano que lo tiene todo para reponernos tras semejante gasto calórico. He de admitir que hacer ciclo no es uno de los ejercicios que practique habitualmente, ¡ya saben que a mí que me den mancuerdas! Pero la experiencia fue buena ya que supuso todo un reto aguantar dos horas encima de una bici y mi sorpresa fue que las aguanté bastante demostrándome que tengo una buena resistencia. Decir también que todos los compañeros aguantamos hasta el final eh ;) Bueno, sin más dilación les dejo la receta:

Ingredientes


  • 200g de harina de avena.
  • 7 claras de huevo.
  • 1 huevo entero.
  • 250g de queso batido 0% materia grasa. 
  • 1 sobre de levadura.
  •  25ml de aceite de oliva.
  • 3 plátanos escachados.
  • 25ml de leche sin lactosa.
  • 10 gotitas de saborizante de vainilla (yo uso el Flavdrops de Myprotein).
  • Dátiles en rama.

Elaboración


Precalentamos el horno a 200ºC durante 10 minutos; en un bol agregamos todos los ingredientes. Mezclamos bien todos los ingredientes, batimos y agregamos los dátiles a los que previamente le hemos quitado el hueso y troceado. Lo mezclamos bien y vertemos en el molde para hornear nuestro pastel durante 20-25 minutos. El tiempo dependerá de cada horno, por lo que para asegurarnos de que está bien hecho pinchamos con un palillo, y si salen restos es que aún le falta un poco.
Espero que se animen a hacerlo, me dejen algún comentario y me mencionen en Instagram si suben foto para que yo pueda verla. ¡Muchas gracias por la visita!

domingo, 17 de junio de 2018

Vida y tiempo

En nuestro día a día cada uno de nosotros libra una batalla personal en la que, haciendo un simil con la ropa, podríamos decir que nos ponemos prendas íntimas como emociones, preocupaciones, inseguridades, alegría... Día tras día tenemos que lidiar con nuestras batallas internas e intentar no contagiarnos de factores externos negativos que nos afectan. Intentando ser más optimistas, viendo el lado bueno de las cosas, sin ir por el camino fácil que sería el de la autocompasión y el victimismo, sin aprovechar la vida. Y es que en algún momento te has parado a pensar ¿qué significa la palabra: VIDA? Según la Real Academia -entre sus múltiples significados-hay dos que me parecen de los más acertados:

Fuerza o actividad esencial mediante la que obra el ser que la posee.

Tiempo que transcurre desde el nacimiento de un ser hasta su muerte o hasta el presente.

Por mi parte considero que la vida es devenir de emociones, situaciones, buenas y no tan buenas. Porque pienso que de las adversidades se aprende y se crece, que no existen los fracasos como tal sino experiencias. Y es que ante situaciones desfavorables puedes sacar una lección si eres capaz de sentir esa fuerza que emana de tu interior y escuchándola. Ella te dará aliento y te llevará hacia donde quieras ir. Cuando haya pasado un tiempo echarás la vista atrás y dirás: - Yo antes hubiese actuado de esta manera y ahora actúa de esta otra. Eso se llama crecimiento personal, pero para llegar a este nivel. Tienes que trabajar desde la conciencia del aquí y ahora, el amor y el respeto hacia ti. Se trata de un autoconocimiento, escúchate, analízate, siendo sincero contigo mismo. De esta forma verás como todo a tu alrededor se torna de una forma distinta y más favorable. Las cosas te afectarán en la medida que tú lo permitas😉

Y como digo siempre los cambios se inician desde dentro, desde el interior.

jueves, 14 de junio de 2018

Drip Cake Fit

¡Buenas tardes! Hoy les traigo este Drip Cake que se trata de un pastel que está cubierto por un chocolate chorreante y se decora con chocolatinas, frutas, galletas...   Este lo elaboré el jueves pasado para el cumpleaños de mi madre. Es una adicta al chocolate pero es diabética, por lo que debería ver poco o nada el chocolate y los dulces. Así que me puse manos a la obra y este fue el resultado:

Ingredientes para la base
  •  300g de harina de arroz.
  •  5 claras de huevo.
  • 1 huevo entero.
  •  40ml de aceite de oliva.
  •  8g de levadura.
  •  30g de estevia granulada.
  •  90 ml de leche sin lactosa.
  •  10 gotitas de saborizante de vainilla (yo uso el Flavdrops de Myprotein).
  • 125g de queso batido fresco 0% materia grasa.

Ingredientes para el relleno

  •  120g de chocolate negro del 85%.
  •  125g de chocolate con leche con edulcorante y sin azúcares añadidos.
  • 30g de nata líquida sin lactosa.
  •  20g de aceite de coco.
  •  2 láminas de gelatina neutra.

Ingredientes para el topping


  •  100g de queso crema light.
  •  170g de nata líquida sin lactosa.
  •  20g de estevia granulada.
  •  2 láminas de gelatina neutra.
  •  40g de cacao 0% azúcares añadidos.

Elaboración

Lo primero de todo es precalentar el horno a 200ºC durante 10 minutos. Para la preparación de la base, en un bol agregamos las claras y batimos a punto de nieve. Luego, agregamos el huevo entero, batimos y, posteriormente, añadimos la harina y demás ingredientes. Eso sí, mezclaremos con movimientos envolventes y removemos hasta formar una pasta ni muy líquida ni muy espesa. Lo vertemos en el molde y lo metemos en el horno durante 30 minutos aproximadamente. El tiempo dependerá de cada horno, por lo que para asegurarnos de que está bien hecho pinchamos con un cuchillo, y si salen restos es que aún le falta un poco.



Cuando la base de nuestro pastel ya esté horneada lo sacaremos del horno para que se enfríe. Una vez esté frío, marcaremos con ayuda de un tupper o un molde más pequeño un círculo alrededor de nuestro pastel y con un cuchillo marcaremos la circunferencia.

Acto seguido, vaciamos ese redondel dejando un hueco, pero manteniendo la base, en el bizcocho de nuestro pastel el cual rellenaremos de la siguiente manera. Para el relleno depositaremos el aceite de coco en un cazo a fuego lento, y una vez derretida añadimos el chocolate que previamente hemos troceado. Seguimos con el fuego lento y removiendo hasta que el chocolate se derrita por completo y agregamos 2 láminas de gelatina neutra que previamente hemos hidratados en agua. Removemos hasta que se integre para finalmente verter esta mezcla en el hueco del bizcocho y metemos en el frigorífico mientras preparamos el topping. A continuación, pondremos a hidratar 2 láminas de gelatina en agua. Mientras, por otro lado, ponemos la nata a calentar en un cazo y la retiramos justo cuando vaya a empezar a hervir y le agregamos la gelatina y demás ingredientes del topping, sin dejar de revolver.

Antes de verter esta crema sobre el pastel cogeremos trozos en forma de cubito del bizcocho que hemos obtenido del hueco que hemos realizado anteriormente y lo repartimos por la superficie de nuestro pastel, sobre la capa de chocolate y es ahora cuando depositamos la crema por encima. Por último, picharemos sobre nuestro pastel onzas de chocolate negro a modo de decoración.

¡Espero que les guste la receta, la pongan en práctica y me etiqueten en sus fotos de Instagram!

domingo, 3 de junio de 2018

A corazón abierto


Esta publicación me ha generado cierto conflicto interno porque no sabía si catalogarla como una entrada de motivación o personal, pero bueno eso es lo de menos. Solo quería serles sincera y sobre todo ayudar a muchas personas que se encuentran iniciándose en una reeducación alimenticia (no me gusta utilizar el término dieta) o comienzan a hacer deporte, o con cualquier cambio en su vida. 

Con este pequeño testimonio quiero contarles que muchas veces me pasa como a muchos, que a pesar de llevar ya dos años en esto de un estilo de vida healthy tengo mis días bajos en los que  me cuestiono para qué me esfuerzo tantísimo, llego a decirme que no veo cambios... Días en los que lo mandaría todo al carajo y no tengo ganas de entrenar ni de ir a clase, sino de quedarme en casa.

Pero aquí es donde tienes que ser fuerte y decirte a ti mismo: vale, ahora mismo estoy pensando esto, pero cuando estaba en el otro lado no era feliz, no me sentía tan saludable ni con tanta vitalidad, no estaba haciendo lo que me gustaba y cuando echo la vista atrás y veo fotos de mis cambios físicos, de la gente que he conocido en esta trayectoria, los grandes momentos que he vivido, y lo fuerte que me he vuelto en tantos aspectos, me siento orgullosa. 

Y es justo en este momento en que te das cuenta de que ese momento de bajón es simplemente eso, un instante. Un día de debilidad lo podemos tener todos, pero podemos hacer que nos sirva para hacer una reflexión, coger aire, quitarnos lo que nos pesa de la mochila, meter lo que sí queremos y seguir hacia delante. Porque siempre tenemos que seguir avanzando como las agujas del reloj, ellas nunca vuelven atrás. Así que esta que está aquí se pone sus leggins y se va al gimnasio para seguir haciendo lo que le gusta.

Recuerda, no dejes que un instante te determine, porque ya te has demostrado antes que tú eres más fuerte que tus pensamientos negativos. Dales un giro y haz que sean positivos. Eso es la auténtica magia y reside en ti.